Conservación y restauración documental

La restauración documental abarca multitud de soportes desde tejidos hasta fotografías. Pero lo cierto es que la mayor parte de documentos que pueblan archivos y bibliotecas se sustentan sobre pergamino o papel. El primero reinó en occidente en la producción manuscrita de los siglos IV-XV. Sin embargo la llegada del papel, a pesar de las reticencias iniciales, lo hace pasar lentamente a un segundo plano. El nuevo soporte de escritura no ha tenido competencia desde el siglo XV hasta nuestros días. Y aún hoy, en plena era digital, difícilmente podemos pensar en un mundo ajeno al papel.

Los documentos de papel o pergamino sufren diferentes tipos de degradación causada por factores internos (aquellos que se encuentran en la propia naturaleza del material o en los aditamentos que posee) y externos al documento (factores ambientales, microorganismos, insectos y roedores, uso incorrecto, desastres )

Para afrontar la restauración y la conservación de un documento en papel o pergamino es importante considerar la obra en su conjunto (materia, técnica de ejecución, montaje,…), la intencionalidad del autor, las huellas del envejecimiento y las dejadas por la intervención del hombre.

 


Fases

Las fases en la restauración de un documento se podrían resumir de la siguiente forma:

puntoExamen y documentación de la situación anterior a la restauración.

puntoLimpieza mecánica de la superficie con la ayuda de diversos tipos de gomas, pinceles y brochas suaves y bisturís.

puntoEn el caso del papel, medida del p.H. para determinar si el papel es ácido o alcalino y decidir los tratamientos a seguir.

puntoEliminación o atenuación de manchas con disolventes orgánicos.

puntoEliminación adhesivos y viejas restauraciones.

puntoLavado en agua caliente (35 -40 grados) o fría previo test de solubilidad de colores y tintas. Si el documento es de papel puede ir seguido de un baño con agente desacidificador y de apresto.

puntoSecado. Dependiendo del tipo de documento puede realizarse un secado en plano sin peso, o secados más elaborados con fieltros, mesas de succión o técnicas de tensión que permitan contemporáneamente el alisado de la obra.

puntoConsolidación del soporte. En esta fase se persigue la reconstrucción del soporte a través de injertos y refuerzos de papel japonés o pergamino. Toda restauración tiene que ser completamente reversible.

puntoLaminación si fuera necesario.

puntoReintegración cromática. El objetivo es conseguir una armonía visual en el documento. Aunque la zona restaurada tiene que ser siempre perfectamente identificable.

puntoDocumentación posterior a la intervención.

 

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